Pide ayuda.

Está en ti el poder y la responsabilidad de buscar la ayuda que necesitas para sanar.

Si te quedas esperando que esa persona te pida perdón, que el tiempo te cure sin ningún tipo de tratamiento estarás a merced de la vida.

Puedes ser un ente activo para tu recuperación. Sin importar quién o qué te haya dañado, es a ti a quien le toca sanar.

Señales de alerta de que algo no anda bien:

Cosas que antes disfrutabas ya no las disfrutas.

Dificultades para conciliar el sueño y mantenerlo.

Aislamiento, sensación de soledad.

Tienes muchos proyectos y no te permites descansar.

Cambios en la alimentación.

Alto consumo de contenido en redes.

Momentos intensos de tristezas, miedos, frustración, rabia e incluso una alegría extrema e hiper productividad.

Falta de sentido y dirección.


Identificarte con dos o tres de estas señales es una alarma para que te permitas recibir ayuda.


Descubre cómo atenderlas



La solución a esos problemas internos que no te dejan avanzar.


Servimos de soporte en momentos de dolor, crisis, traumas y enfermedades.

Ofrecemos herramientas para situaciones de conflicto, guía y orientación para el crecimiento personal, familiar y social.

Facilitamos recursos que te ayudan a vivir en armonía siendo fiel a tu propia identidad para que logres la estabilidad mental y emocional que necesitas.

Te ayudamos a fortalecer la autoestima y a mejorar tu calidad de vida.